Una de las publicaciones que hice en las redes sociales inspirado por una cita de Frank A. Clark, me hizo dar cuenta de la necesidad de escribir más sobre este tema

La cita decía:

Un bebé nace con la necesidad de ser amado. Y nunca la abandona.

Frank Alan Clark

Si no hay consciencia, esa necesidad que nunca abandonamos de ser amados, la buscamos en la gente con la que nos relacionamos de mayores como, parejas, amigos jefes, profesores, maestros.

Todos sabemos que nuestros papas no tuvieron el manual de como criarnos.
Y cuando somos adultos, Intentamos substituir lo que no supieron dar nuestros padres en nuestras relaciones.

De esta manera se pueden crear relaciones dependientes, o confundir roles.

Aquí algunos de los roles más comunes traídos a terapia
Errores por necesidad de ser amado:

Necesitar reconocimiento del Jefe.

Tanto puede ser como el reconocimiento que no te dieron los papas, como el que si te dieron, que ponemos la necesidad de este en un jefe, toda necesidad crea una expectativa y por lo tanto sufrimiento.

Muchos clientes que vienen a consulta expresan que no se sienten reconocidos en el trabajo. Hablan de esa palmadita tan esperada por el jefe y tienen la sensación de que todo lo que trabajan cae en saco roto. Olvidan que el principal reconocimiento de un trabajo es el sueldo que te pagan, y que te renueven el contrato. Cierto que un buen lider
si sabe mantener a sus trabajadores contentos y motivados probablemente estos tengan mejor relación con su puesto de trabajo.

Pero la manera de darte amor en tu trabajo tendría que ser que te sintieras realizado con lo que trabajas, que fuera acorde con lo que te guste hacer, que fuera acorde con lo que mereces cobrar, sin necesitar y depender de ninguna palmadita y reconocimiento mas que lo acordado.

Mi pareja es como papa o mama.

Tal como uno percibe el amor de los padres de niño, es lo que busca en sus relaciones. De ellos solo viste su manera de amar o ser amado.
Y lo que no supieron darte lo buscas en otras personas cuando eres adulto.

Demandamos mucho de nuestra pareja esperando que hagan por ti lo que entendiste que es el amor.

Si tuviste una madre o padre que no te valoraba, cabe la posibilidad de sentirnos inseguros, y buscamos aprobación de nuestra pareja. Si tuviste una madre o padre abandonador, algo te puede pasar con el compromiso, la confianza. Incluso si tuviste una madre que crees que fue perfecta, la expectativa puede ser tan alta que solo consigas
frustrarte. Esto por citar algunas.

Aunque sigo aprendiendo del mundo de la pareja, que es la mejor escuela sobre las relaciones humanas, creo que una relación sana tiene que ver con el poder compartir las máximas cosas que tengas en común, y no crear una dependencia por la falta de amor que tuviste con los papas. Tu pareja no tiene que arreglarte nada, arréglatelo tú y
no la responsabilices de tus faltas de amor de cuando eras niño o niña.

Mi profesor me regaña como papa o mama.

La autoridad de un profesor o maestro, es cuestionada de diferentes formas. A veces proyectamos en un maestro o profesor una figura paternal, que nos hace confundir el fin de una enseñanza. Sus valoraciones correcciones y todo lo que conlleva sus enseñanzas, no tendría que ser nunca de carácter personal.

Un maestro o maestra da estructura basada en la materia que imparte, y nada más.

La valoración que pueda dar está basada simplemente en saber que los conocimientos que aprendiste son entendidos mediante pruebas o exámenes. Que no apruebes alguna materia no significa que seas más o menos inteligente, si no que aún no lo entendiste o no lo estudiaste, o en realidad no te interesa.

Cierto es que las valoraciones se generalizan por medio de pruebas poco empáticas para todo el mundo, sin tener en cuenta la persona.

Por otra parte también cabe mencionar que el rol inconsciente también lo puede adquirir el maestro o maestra, e identificar a sus alumnos o discípulos como una especie de hijos suyos.

Los profesores y maestros tienen más responsabilidad de lo que creen. Tienen que ser conscientes de la influencia que pueden tener hacia sus discípulos o alumnos. Es importante tener los pies en el suelo y no dejarse llevar por las opiniones de estos.

Mi terapeuta es como un padre o madre.

Cuando el cliente ha encontrado en la terapia una guía o un aprendizaje para vivir mejor, puede crear una dependencia de que sin terapia o el terapeuta no puede vivir.

Nos estamos deshaciendo de la niña o niño “mamon” de los papas, y no es cuestión de crear otra “mamoneria” con el o la terapeuta.

Nos toca como profesionales poner consciencia en estos roles, y desapegarnos del cliente, como el cliente de nosotros. Hacerle saber que estaremos siempre a su disposición como terapeuta y que con todo lo que ha aprendido, y lo que se ha dado cuenta puede ser un ser
totalmente independiente.

Todos los “darse cuenta” que ha tenido en terapia, ya no vuelven ha hacerse inconsciente, puede haber algún despiste, pero ya es cuestión de tiempo de ir integrando lo aprendido.

Conclusión

Lo sano de todo esto es, tomar consciencia de que proyectas en los otros lo que te falta, o que es lo que los papas no supieron darte y comenzar a aprender a darte lo que no supieron darte ellos, para aprender a dártelo tú mismo.

Artículo escrito por: Sergi Franch , terapeuta Gestalt .

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